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IBERO presente en la entrega simbólica del informe final por parte de la Comisión de la Verdad a las Universidades del país

El pasado miércoles 10 de agosto se llevó a cabo la entrega simbólica del Informe final, por parte de la Comisión de la Verdad a las universidades de Colombia, documento que menciona las acciones de “investigación, análisis y contrastación” en el marco del conflicto armado colombiano desde los años 80.

La Corporación Universitaria Iberoamericana, a través de la invitación realizada por ASCUN (Asociación Colombiana de Universidades), fue una de las universidades que llegó a las instalaciones de la Universidad Nacional de Colombia – sede Bogotá para responder al llamado de participación y acompañamiento.

El encuentro contó con la participación de la Dra. Dolly Montoya, rectora de la Universidad Nacional; el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad, dos de los Comisionados, Saúl Franco y Lucía González, el presidente de ASCUN Luis Fernando Gaviria y Jairo Miguel Torres, presidente del Sistema Universitario Estatal (SUE), quienes dejaron ver sus reflexiones fundamentales para sentar en los claustros académicos un análisis sobre la cultura de paz.

Es importante denotar que la Comisión de la Verdad es una entidad constituida en el 2017, luego de la firma del Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera entre el Estado colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), que tiene como misión, buscar el esclarecimiento de los patrones y causas explicativas del conflicto armado interno que satisfaga el derecho de las víctimas y de la sociedad a la verdad.

El evento contó con algunos recuerdos históricos de nuestro país, cifras que corresponden a lo ocurrido en entre el año de 1985 y el 2018, donde hubo más de 12 millones de desaparecidos, 8 millones de desplazados y 500 mil muertes, en esta tragedia del conflicto armado.

 

 

Para finalizar, los delegados de la Comisión entregaron a los demás miembros de la mesa un volumen del Informe final, como acto simbólico que representa un llamado a que los procesos de formación, en educación superior, tengan como condición necesaria el estudio de la historia del conflicto armado colombiano, quizá con este documento como primera herramienta.

En nuestra alma mater, comprendemos que el ejercicio de paz pasa por nuestras aulas y experiencias extracurriculares, y son transversales a las funciones sustantivas y adjetivas.

Destacamos también el papel que nuestros estudiantes en región tienen en la construcción de la memoria histórica del país desde su ejercicio como ciudadanos, muchos de ellos pertenecientes a poblaciones víctimas de la guerra.